7.3
Gautama nació en lo que actualmente es Nepal, la frontera con India.
–Kapilavatsu lo llamaban entonces.
Treinta y dos años, de ese moreno y características hindúes que no se deciden entre rasgos orientales ni occidentales. Lleva la cabeza rasurada hace tanto, que el bronceado ahí es parejo hasta la marca que deja el dhoti en la cintura, el torso siempre al descubierto.
En términos prácticos es el mayor, por cerca de quinientos años.
–Aunque fue hasta que se fundieron el Mahayana y el Tantra que se me consideró un ser divino. Mil años después, ¿puedes creerlo? Peor, va en contra de los principios del Theravada. Un ser sagrado debiera ser la realidad última, ¿me entiendes? El orden cósmico impersonal…
Hace un estiramiento de yoga, los brazos arriba y el cuerpo hacia atrás.
–Pero los discípulos, ah, ya se sabe, son proclives a idealizar al maestro, escribir de él tres siglos después. Mi madre, Mahamaya, murió al dar a luz, ¿lo sabías? Pues no, según los brahmanes, un elefante blanco se introdujo en su matriz para que ella pudiera parirme.
El palestino lo entiende bien.
–Siddhartha me llamaron, mi destino era ser un monarca universal…
Sonríe, con desdén.
–Heredero de la casta guerrera de Sakya, yo podía haber dicho eso mismo sin estudiar los Vedas. Jodidos anacoretas. Pasé seis años con ellos, seis años buscando la iluminación en el estudio y las ceremonias. ¿Sabes que aprendí? Aprendí que el mejor maestro no puede enseñarte a vivir.

Si cada entrega entiendo menos… ¿significa que sí le estoy entendiendo?
Rubas said this on Octubre 22, 2007 at 7:15 pm
o que le entenderás cada vez menos, hasta nada entender
jramirez said this on Octubre 25, 2007 at 2:33 pm